viernes, 12 de agosto de 2016

La casa está en orden

Felices Pascuas para todos. No, mentira, me recordaron el otro día que solía escribir de cine en este blog y vengo a poner las cosas en su lugar con una súper recomendación de día viernes para alegrar todo el fin de semana.

Vean In Bruges (2008) y entréguense a más dionisíaca felicidad. Es la mejor combinación de humor negro, paisajes medievales, enanos y drogas que vi en mucho tiempo. La enumeración anterior tiene que haber sido una película de Lynch, pero no sé cuál exactamente.

Dicho esto, pasemos a lo importante: la Lista Compuesta Por Un Sólo Ítem Que Se Me Acaba De Ocurrir Sobre Películas Que Se Pueden Ver Sin Sonido O Escuchando Cualquier Otra Cosa Y No Pasa Nada Y Hasta A Veces Se Mejora La Experiencia Y Todo:

1- 300
¿Por qué se puede ver sin sonido? Porque los diálogos son tan interesantes como observar el crecimiento de los yuyos en tiempo real y, seamos sinceros, aunque tenga el sonido puesto, el despliegue de músculos aceitados e insinuaciones homoeróticas no nos permiten concetrarnos en la trama. A menos que los músculos y las insinuaciones homoeróticas sean justamente la trama. Algunos extremistas llegan a decir que no sólo el sonido es superfluo a la hora de disfrutar de esta cinta, sino que la imagen también lo es, y que si queremos disfrutar plenamente de este film de Zack Snyder, lo que hay que hacer es irse al parque a tomar mate y comer bizcochitos de grasa.
¿Qué podemos escuchar mientras la vemos? Supongo que power metal, o metal sinfónico, como para no dormirse a los cinco minutos. La otra opción es crear una pista que incluya sólo el grito "This is Sparta!", y pasarla a lo largo de la duración de la película. Esto último puede tener efectos secundarios graves.

domingo, 22 de marzo de 2015

American Sniper (2014)


Con: Bradley Cooper, Sienna Miller, Kyle Gallner, Luke Grimes, Jake McDorman y la participación de cine mudo de Mido Hamada como "El Carnicero".

Dirigida por: Clint Eastwood.

Mmm...no, me van a tener que disculpar, pero no.

Del género biopic, que tanto le gusta a la Academia (contando ésta, el año pasado hubieron seis nominadas en distintas categorías, a saber: Foxcatcher, The Theory of Everything, The Imitation Game, Selma y Boyhood, que es más o menos lo mismo); el film nos cuenta la historia basada en hechos reales de este soldado SEAL norteamericano, rubio y super patriota que donde ponía el ojo, ponía la bala. Literalmente.

El tipo en cuestión sobrevive a cuatro periodos de la ridícula invasión a Irak montada por un texano borracho para "llevarles la democracia" y buscar supuestas armas de destrucción masiva que nunca encontraron pero sí muchas reservas de petróleo. Una engaña pichanga de George W, jeje. Y bueno, este G.I. Joe se jubila y pasa sus días ayudando a veteranos de guerra lisiados hasta que llega un pelotudo y lo caga matando mientras cazaban alces. Si piensan que les cagué el final, tengan en cuenta que es un caso real y bastante tratado en los medios. O sea no me rompan los coquitos.

Habiendo dicho esto, me gustaría agregar que Bradley Cooper me cae muy mal. Sus actuaciones me resultan forzadas y se nota que está obsesionado con ganar un Oscar, lo cual no ha logrado hasta ahora, pero sí pudo desbancar a Jack Nicholson y a Roberto De Niro en la cantidad de nominaciones a mejor actor recibidas en forma consecutiva. Para mí podría formar parte tranquilamente de la lista de actores que siempre hacen lo mismo, es decir lo veo y pienso "ése es Bradley Cooper con resaca en Las Vegas" o "ése es Bradley Cooper haciendo de escritor frustrado" o "ése es Bradley Cooper haciendo de bipolar con bolsa de consorcio", etc. Además, en este caso particular su trabajo no se compara con la contraparte de actores que le tocó.

De todas formas, es realmente admirable la maña que se da el octogenario Clint para filmar de la manera en que lo hace y la tensión que genera en el espectador en determinados momentos. Hay que llegar a esa edad conservando tanto talento y lucidez (yo, por lo pronto, espero conservar la dentadura, aunque sea). Las escenas de los tiroteos están perfectamente ejecutadas y la edición de sonido te mete de lleno en el enfrentamiento (la vi en una sala con sonido Auro y parecía que te disparaban de todos lados, posta).

El muñeco bebote comprado en juguetería Segal que oficia de neonato da un poco de risa, pero aparece sólo un momento y uno entiende que usar un bebé real en un set de filmación trae un montón de otras complicaciones que no vienen al caso.

Por último, vale agregar que es el drama bélico más taquillero de la historia, como también de la filmografía de Eastwood y el que más recaudó en EEUU durante el 2014, superando a las sagas adolescentes y a franquicias basadas en cómics. Un negoción.

Le pongo 8 asteroides a la habilidad intacta de Harry Callahan para contar historias y un 0 redondo a la propaganda chauvinista, republicana y católica apostólica romana del guión. Nos vemos en las mesas de marzo, señor screenwriter.

martes, 11 de noviembre de 2014

El estudiante (2011)


Con: Esteban Lamothe, Romina Paula, Ricardo Félix y Valeria Correa.

Director: Santiago Mitre.

Hace tiempo, cuando cursaba el pre de mi carrera en una casa de estudios estatal, tenía media hora para almorzar entre las clases teóricas de la mañana y las tutorías presenciales de la tarde. Para eso, debía cruzar por completo el círculo universitario y aquello involucraba pasar por el campus de casi todas las otras facultades hasta llegar al comedor que quedaba en la otra punta (sacrificaba la caminata por el módico precio de los tres platos que ofrecían, los gajes del pobre).

Justo antes del mencionado edificio, se encuentra la fachada de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Así que siempre pasaba corriendo apurado y cagado de hambre y me llamaba la atención cómo los estudiantes de las agrupaciones se la pasaban pegando carteles con consignas interminables pero obvias, fumando puchos y tomando sendos mates, entre otras actividades productivas. Mientras que yo debía hacer una fila de la concha de la lora, todo transpirado y tragar de un tirón la comida para correr de vuelta a las aulas a rendir y después esperar el bondi para seguir repasando en casa lo del día siguiente. De manera que mi reacción interna era mentar con palabras soeces a la santa madre de aquellos muchachitos imberbes que querían convencerte de unirte a sus plataformas (?)

La cuestión es que esta didáctica película me hizo acordar mucho a ellos y confirma, de alguna manera, esos prejuicios que tenía sobre los militantes de los centros de estudiantes y el submundo de la rosca política, tomando como pilar central en este caso la UBA. Es curioso el desarrollo del personaje principal (muy bien llevado adelante por Lamothe), que es un flaco del montón cuyas únicas preocupaciones en un principio pasan por tomar cerveza y cogerse a cualesquiera compañera en su camino, pero que va subiendo peldaños de una forma hiperbólica hasta llegar a una posición que no voy a contar para no cagarle la experiencia al espectador.

En fin, se trata un thriller político que se apoya en un fuerte guión (algo infrecuente en el cine nacional) y hecho de forma totalmente independiente con algunos peniques. Le pongo 7 asteroides y lo animo a verla y a sacar sus propias conclusiones.

Creo que no se entendió nada de lo que escribí. Bue, no importa.

miércoles, 13 de agosto de 2014

¡Rockandrollnenenen!

Batman y Robin. Fernet con Coca. Moreno y Fabianesi. Hay cosas que están destinadas a ir agarraditas de la mano, dependiendo inexorablemente una de otra, en una simbiosis que mantenga el orden natural. Y que evite que Marty McFly se quede en el año 1955; ya que esto provocaría una paradoja temporal que produciría una reacción en cadena, que desarticularía el espacio-tiempo y destruiría todo el Universo, en el mejor de los casos.

Pero, obviamente, también hay otras quichicientas cosas que no forman parte del confuso axioma anterior y se presentan como la excepción que confirma la regla. Me refiero a aquellas veces cuando las paralelas se cruzan y el rock y cine se chocan, quedando muy pocas posibilidades de sobrevivir. O se está frente a un bodrio descomunal para promocionar artistas o cerca de una magnus opus de pogo violento y guitarras distorsionadas. No hay punto medio.

Así que aquí les dejo algunas recomendaciones de pelis para salir a pisar pollitos en el escenario. Con permiso, después de usted:

Sound City (2013): ¿Quién diría que aquel batero de Nirvana, cuyo rostro casi no se veía de tanto sacudir las mechas mugrientas, iba a transformarse en el frontman de una banda como Foo Fighters y que después iba a terminar dirigiendo este zarpado documental? Creo que nadie, a excepción de Horangel o Aschira, claro. Un film chiquito, y sin demasiadas pretensiones, sobre un histórico estudio de grabación de California que, si bien no llega a ser Abbey Road ni mucho menos, se puede afirmar como una parte constitutiva del rock de los últimos cincuenta años, posta.

Es una lástima (y un signo de estos tiempos) que lo hayan puesto en remate con las consolas y todos los chiches analógicos, la verdad.

Me gustó bastante. Capo, Grohl.


Nivel de rock que inspira: 8.5, en la escala de Bebe Contepomi.

Who The Fuck is Arthur Fogel? (2013): Autobombo en forma de documental que nos muestra a este tal Fogel, a quien pocos conocen, pero que es el responsable de siete de las diez giras mundiales de artistas más grandes y recaudadoras de la historia. El punto flojo es que intenta hacernos creer que el tipo fue un visionario, cuando (y como en la mayoría de estos casos) resultó ser un oportunista que se llenó de plata por medio de competencia feroz y desleal, a costa de contratos leoninos y pocos escrúpulos. Más allá de eso, sirve para entender de forma muy didáctica cómo funciona el curro de la organización de estos eventos, desde que a algún productor se le ocurrió que las bandas podían tocar en grandes estadios para contar plata hasta desmayarse. ¿Y la música? Bien, gracias.

Nivel de rock que inspira: 3, en la escala de DJ Deró.


Metallica: Through The Never (2013): Orgásmica visual y musicalmente, esta peli es obligatoria para todo fanático de la banda comandada por Hetfield. Filmada en IMAX como una mezcla entre narración confusa y lisérgica por un lado, y grabaciones en vivo de una serie de recitales en Vancouver, por otro. El film (que toma prestado el título de uno de sus mejores discos de los noventa) nos inmerge rápidamente en esa atmósfera metalera que tanto nos gusta y nos convierte en símiles de los conductores de Wayne's World, coreando todos sus hits al unísono.

Pego el trailer acá para que testeen un poco de qué va todo. Ahora, si a usted no le va mucho el heavy metal, corra despavorido de este show de metaficción y gordos barbudos con tachas haciendo cuernitos con los dedos.

Todo sea por evitarle el mal trago, amigo.

Nivel de rock que inspira: 9, en la escala de Paolo, el rockero.

jueves, 13 de marzo de 2014

Cómo colarse en Cinemark Palmares

Si bien no es la intención de este blog hacer apología del delito, sabemos que es una picardía pelotuda que cruzó nuestro juicio más de una vez y que aquel que nunca lo haya hecho en su pubertad/adolescencia que arroje la primera piedra. Pero que no tire a matar, por favor. El tiro de sapito es válido.

Bueno, vamos al grano, diría un dermatólogo amigo. La ventaja acá, en el local de esta cadena, es que el complejo tiene baños dentro del sector de los cines. Entonces, cuando ves gente saliendo de una sala, te acercás a uno de los acomodadores y le preguntás por el baño. Te va a decir que está adentro y con tu tono más inocente, le pedís permiso para "volver" a entrar. Tenés a favor: A) Lo que planteás tiene lógica. B) El pibe es un empleado al que todo le chupa un huevo y no está para controlar estas cosas, para eso está el tipo de seguridad que para nuestra ventaja siempre está abajo mirando culos. Y si sos mujer, C) Ninguna mujer jamás haría algo así para colarse.

Una vez dentro del sector de las salas, tenés que esperar hasta que la peli esté a punto de empezar, (podés hacer que estás hablando por celular en el pasillo), y de golpe te mandás a la sala como si nada. Si el acomodador de adentro aún no había salido y te pide la entrada, le decís que la tiraste en el tacho del baño cuando saliste a mear (usá siempre una palabra que incomode), pero que estabas sentado ahí -señalás cualquier butaca vacía-, una vez más estarás tratando con un empleado al que sólo le interesa irse a su casa para chequear el Facebook.

Si mantenés una postura segura, pero inocente, nunca falla.

Tiene el bonus de que una vez dentro del sector, te podés pasar de sala en sala para ver más de una película. Tenés mi palabra, funciona.

ACLARACIÓN MORAL: Hacer ésto sólo en las multisalas que pertenecen a empresas extranjeras. Cuando vas a una sala nacional (Universidad, Ducal, etc...) pagá la entrada, dale propina al acomodador y arreglale las servilletas en el baño si están hundidas en la máquina.

miércoles, 12 de febrero de 2014

No estoy muerto

La verdad es que en estos días estuve meditando sobre si dedicarme a hacer algún comentario social serio (del estilo "¡Qué barbaridad que en el país que supo ser el granero del mundo, una barra de cereal sea 40% caucho reciclado!") o actualizar el blog. Como toda línea editorial seria está en manos de gente dedicada a entablar conversaciones en peluquerías y/o ascensores, sólo me quedó lo segundo.

Así que aprovecho para anunciar, con bombos y platillos si no les molesta la percusión, la vuelta al ruedo de este sitio una vez más. Dentro de poco, estaré publicando una cantidad considerable de posts de forma más bien periódica y con secciones nuevas que espero sean de su agrado, amigos.

Por lo pronto, les dejo la mejor escena de ninjas de la historia del cine y de la vida en general. Vale decir que el ninjutsu púrpura la tiene muy clara.

You are in a world of fun, me lo agradecen después.

Mmm, esto debería ser más largo, pero bue.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

El cine navideño son los padres

En una pelea mano a mano, ¿quién gana, Seiya o Shiryu? Se cae de maduro que gana Seiya porque, para empezar, es el caballero de Pegaso, caballero suplente de Sagitario y murió y resucitó más veces que Jebús. Aparte el animé se llama Saint Seiya y Shiryu se la recome.

Pero si la pregunta cambia a "¿quién es más inteligente?", la respuesta cambia también. ¿Por qué? Porque Shiryu se hace el profundo, meditando todo el tiempo y quedándose ciego. ¿Entonces es más inteligente o no? Ni idea, seguro, si se la pasa diciendo cosas profundas y complicadas de descifrar para el ciudadano promedio. Y a eso viene toda esta densa introducción, a las cosas complicadas.

Y con cosas complicadas me refiero a elegir películas navideñas, que suelen ser bastante malas, tirando a horribles. ¿Por qué son tan malas entonces? Bueno, porque básicamente cualquier cosa que tenga esa temática en estas fechas va a vender y a Hollywood le encantan las ventas. Así que agarra y mete cualquier cosa en papel de regalo, lo envuelve, le pone un moño de colores, mete cualquier actor, ni siquiera lee el guión y lo manda a distribuir a las salas de cine. Y a la gente, generalmente, le gusta por eso del espíritu navideño.

Sin embargo, hay algunos que se la juegan y hacen buenas pelis que se pueden ver en cualquier época del año y siguen gustando. Como en este blog fomentamos el oportunismo marketinero y la mediocridad en todas sus formas, acá les dejo un ranking con las mejores películas navideñas. Las mejores para mí, obvio.

10) Jingle All The Way (1996): El Regalo Prometido, a pesar del odio popular (el cual es totalmente entendible), a mí no sé bien por qué siempre me divirtió. La trama centrada en dos padres desesperados por comprar el último muñequito del superhéroe es más que chotísima pero tiene uno o dos momentos divertidos con el viejo Arnold. Bah, lo poco que recuerdo, honestamente.

Lo mejor: ¡Put that cookie down, now!


9) Kiss Kiss, Bang Bang (2005): A Shane Black le gusta situar sus guiones en vísperas de Navidad, y esta película no es la excepción. Una comedia con ribetes de buddy cop y bastante humor negro que quizás no muchos hayan visto. Protagonizada por dos actores muy de vuelta, como lo son Robert Downey Jr y Val Kilmer, convengamos que no es la primer opción que le viene a uno a la mente cuando piensa en un film navideño.

Lo mejor: Michelle Monaghan; "The Native American Joe Pesci".


8) Christmas Vacation (1989): Una comedia un poco sonsa sobre una familia disfuncional que se encuentra para celebrar y termina saliendo todo mal, bla bla bla. Es una típica historia pero muy bien contada y que me hizo reír bastante. La película es bien de finales de los ochenta, escrita por el crack de John Huges y protagonizada por otro crack, Chevy Chase. Así que si les gusta ese guionista o ese actor cómico, veanlá. Y si no les gusta ninguno, no la vean, jejejeje.

Lo mejor: El primo Eddie.


7) Elf (2003): Un humano, que se cree duende criado por Papá Noel, emprende un viaje (aconsejado previamente por un muñeco de nieve parlante) en búsqueda de su identidad desde el Polo Norte hasta las metropolitanas calles de New York. Las estupideces de Will Ferrell siempre son bienvenidas en este blog y esta película tiene mucho de eso. Funciona con los chicos y con los no tan chicos, también.

Lo mejor: El duende enojado.



6) Bad Santa (2003): Billy Bob Thornton encarna a uno de los personajes más miserables que dio el cine en este gran y bardero film. Es un tipo con un carácter de mierda, alcohólico y adicto al sexo que, asociado con un enano negro, todos los fin de año se disfraza de Papá Noel en los shoppings para después robarlos. Una película bastante oscura para ser navideña y eso es lo mejor que tiene, a pesar de que se diluye un toque al final.

Lo mejor: Tony Cox; la remera del gordito.


5) Die Hard (1988): No podía faltar una de acción entre tanta comedia familiar de medio pelo. El film que cambió para siempre la forma de hacer cine de tiros y explosiones, transcurría en la fiesta de navidad del Nakatomi Plaza al que se dirigía John McClane para visitar a su esposa. El resto, terroristas europeos sofisticados mediante, es historia conocida. Para mí es un clásico de las fiestas, como el vitel toné y los especiales de TyC.

Lo mejor: Las escenas de acción; las catchphrases de McClane.

4) Scrooged (1988): Basada en la popular obra de Charles Dickens (que carga a cuestas tantas adaptaciones, como los Chalchaleros despedidas) del personaje avaro que es visitado por tres fantasmas en Nochebuena y que le cambian la vida, lo vuelven bueno, etc. Mi versión favorita  de esta novela es la que ocupa este escaño, dirigida por Richard Donner. Me gustó porque tiene a Bill Murray (que hace de un malvado ejecutivo de televisión, onda Cristóbal López) y, por otro lado, le da una vuelta de tuerca muy interesante al libro.

Lo mejor: El taxista que es el fantasma de las navidades pasadas.

3) The Nightmare Before Christmas (1993): Creo que ya todos conocemos la historia, a saber: Jack Skellington se roba la navidad y la lleva a su pueblo, Halloween para intentar emular el espíritu de las fiestas. Es una de las mejores pelis de la factoría Burton (si bien solamente la produjo, no la dirigió) y también me parece uno de los mejores usos del stop-motion. Tiene muy buenos personajes, el guión es redondito, el montaje es prolijo, todo es genial.

Lo mejor: El diseño de los muñecos, la canción de Halloween.
2) Home Alone (1990): Si tuviésemos que elegir a la película navideña de los noventa por excelencia, Mi Pobre Angelito se llevaría todos los laureles. No hace falta explicar de qué se trata, porque si no la vieron a esta altura del partido, yo no sé qué esperan para hacerlo.
Fue el trampolín a la fama de Macaulay Culkin, suponiendo claro, la existencia de tales trampolines. También escrita por John Huges (se ve que al tipo le gustaban los films navideños), dirigida por Chris Colombus y la banda sonora compuesta por John Williams. Flor de elenco resultó tener al final.

Lo mejor: Las trampas; el video del viejo mafioso que usa para asustar al pibe del delivery.

1) It's A Wonderful Life (1946): Puede ser que esta no la hayan visto, pero el argumento lo deben conocer, seguro. Se trata de este personaje que la pasa muy mal y tiene justo un gran problema en la época festiva y es visitado por un ángel que le muestra cómo sería el mundo si él no hubiera nacido.

Muy emocionante, con tendencias al golpe bajo y lacrimógena como pocas.

Lo mejor: Todo. Vealá y tenga una caja de Kleenex a mano por si las moscas.

Y como hoy me levanté verborrágico y generoso, les dejo este link a un simpático video que muestra muy gráficamente cómo sería la navidad a través de la óptica de distintos directores famosos.

Que tengan felices fiestas.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Lars Von Trier



Hoy vi el trailer oficial de Nymphomaniac y me acordé de esta genialidad. Claramente, algún día de estos, tengo que hacer un post sobre los gallegos de Muchachada Nui. Son la ostia, tío!

Sigan con sus asuntos.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Fuera de foco: Philip Baker Hall

Debería haber escrito un post el sábado pasado. Varias son las razones por las cuales eso no pasó, a saber: mi inhibición natural a escribir y mi pseudo o insuficiente habilidad para dicha tarea o quizás la pérdida del orden gramatical, consecuencia de un vocabulario ya desértico. O tal vez mi pelotudez  galopante y la saturación de tiempo debido al estudio de ciertas materias para las mesas finales. Usted elija la opción que quiera.

Bueno, a lo que veníamos. Con una carrera que abarca más de cinco décadas, su voz carrasposa y esas enormes bolsas debajo de los ojos de mirada melancólica, el viejo Philip es un actorazo que siempre garpa cuando participa en alguna película. Empezó de abajo y ha hecho de todo, desde comedias boludas, dramas pesadísimos, thrillers psicológicos e incluso participaciones en varias sitcoms noventosas y más recientes también.

Generalmente, sus personajes son antagonistas y figuras de autoridad (políticos, empresarios, jueces, etc) que tienen menos onda que pelo de japonés. Todo lo contrario a, según él mismo, su personalidad de viejo jodón con un gran sentido del humor.

Fue uno de los primeros actores en representar a Nixon, primero en una obra de teatro y luego en la extraña adaptación al cine de la misma, por parte de Robert Altman. Vale decir que es frecuente colaborador del gran director Paul Thomas Anderson, quien le dio su primer gran protagónico en un cortometraje hecho con dos mangos que se transformó en su ópera prima y, por lo general, le arma magníficos papeles hechos a su medida actoral.

Quizás muchos lo recuerden como el "Detective de biblioteca" Joe Bookman en Seinfeld. Un papel por el cual salió únicamente veinte minutos en pantalla pero que le valió fama mundial y hasta el día de hoy es reconocido por esa participación en la célebre sitcom. Últimamente tuvo un divertido rol recurrente como el hosco vecino de los Dunphy en Modern Family.

Momento cinematográfico por el cual lo recordaré siempre: La escena final de Hard Eight (1996). Si alguno de ustedes conoce una mejor manera de pintar de pies a cabeza a un personaje con un acto tan simple como correrse una manga del saco para cubrir una mancha de sangre, que me la cuente. Y que me busque en Segurola y Habana, 4310, 7mo piso y vamos a ver si me dura treinta segundos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Mumblecore, o cómo hacer películas con el vuelto de los mandados

No estoy muy seguro sobre cómo describir este subgénero cinematográfico por dos razones. La primera es que sólo he visto tres películas pertenecientes a dicha corriente y la segunda es que sólo me acuerdo de las dos últimas. Lo peor es que creo que la que no recuerdo me había gustado, pero todos dicen que es malísima. En IMDb tiene un quizás poco menos que mediocre 6.3, por lo que podría ser tanto buena como mala. Además, las tres fueron escritas, producidas y dirigidas por los mismos delincuentes: Jay y Mark Duplass.

Y no, no son parientes de Nancy, la jermu de Echarri, jejeje (a veces, cuando hago estos chistes me doy cuenta de que me merezco algunas cosas que me pasan) sino que son dos actores, escritores y directores de cine independiente que siempre trabajan juntos y tocan fibras muy particulares en sus guiones. La cuestión es que su cine se caracteriza por unos elementos muy puntuales: bajo presupuesto, actores amateurs (aunque también usan actores más 'comerciales'), diálogos muy naturalistas e improvisaciones y tramas que se agarran de la baranda de lo absurdo con mucha facilidad y humor.

Uno se da cuenta al toque del contenido autobiográfico de sus films, en los cuales siempre aparecen dos hermanos, uno de los cuales está casado pero se lleva para el tujes con la mujer y el otro es un muchacho bastante pelotudo que aún vive con su madre y se rasca a cuatro manos.

Sus historias parten de un disparador muy simple, casi trillado, que a medida que transcurre la historia va creciendo y los personajes desarrolándose hasta un punto en el que uno se pregunta ¿no podría estar viendo otra cosa?


Cyrus (2010): Esta la vi hace bocha, pero me acuerdo que el personaje de Jonah Hill era un chabón re bipolar, esquizo o algo así que le hacía la vida imposible a John C. Reilly (que, dicho sea de paso aparecía en la primer escena acogotándose la gallina). Marisa Tomei es una MILF con todas las letras y eso es todo lo que puedo decir al respecto.




Jeff, Who Lives At Home (2011): De las tres opciones, quizás sea la más accesible y también la que más me gustó. Probablemente una cosa es consecuencia de la otra, no importa. Dos hermanos bastante boludones (la parte más autorreferencial de estos directores) se encuentran después de mucho tiempo distanciados, pero casi de casualidad, ya que uno de ellos es incapaz de hacer algo tan elemental como comprar pegamento y terminan envueltos en situaciones impensadas que les cambian la vida, les cambian. 



The Do-Deca-Pentathlon (2012): Filmada en 2008, es el film que refleja con mayor claridad este estilo y nos pinta una ridícula competencia infantil entre dos hermanos muy boludones (¿esto no lo ví antes?) que se encuentran en el cumpleaños de uno de ellos y deciden reavivar dicho desafío. Se trata de una serie de condiciones que estipulan que quien cumpla la mayor cantidad sobre los 25 ítems de la lista, sería declarado oficialmente el mejor hermano del mundo. Así como la conté parece una mierda, y tal vez lo sea, pero le propongo verla citando a la filósofa Jelinek: "Lo dejo a tu criterio".


En conclusión, se trata principalmente de un estilo bastante pedorro pero que trata de dejar un mensaje, por más infantil parezca. No pagaría una entrada para ver esto en una sala de cine ni en pedo, pero que es una opción viable para enganchar en el cable en esos días cuando uno no tiene ganas de clavarse un tanque hollywoodense o fumarse algún bodrio europeo, o se acabaron los estrenos copados. Qué sé yo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Volveré y seré facturas

Vamos a morir, todos, y seremos zombies en una película de Romero. Ya no vamos a poder usar el joystick inalámbrico, correr el colectivo o comprar facturas en Dünken (son las tres únicas actividades universales que se me ocurren). Las personas que querían morir mirando alguna película en el cine van a ver su sueño truncado, porque en cualquier momento prohíben todo eso. Por suerte yo desde chiquito quiero ser como el Unabomber y nada me va a impedir cumplir con esa fantasía.

¿Qué hacer, entonces, en este tiempo aciago, para pasar el rato? Observar qué es lo que el cine nos enseña cerca de la muerte y de la vida, claro está. El cine, ese universo aparte, puede bien ser resumido a unas pocas obras particulares que hablan de temas generales. Ahora que todo se acaba, ¿qué aprendimos acerca de la vida mirando cine? En la entrega de hoy, posiblemente la única, Rambo.

  • Por qué Rambo nos revela el sentido de la vida
Ya lo escribió Shakespeare en Macbeth: '-La vida [...] es un cuento contado por un idiota, lleno de sonido y de furia, que no significa nada.-' Cualquiera que haya visto Rambo se da cuenta de que no hay película que represente de manera más acabada esa frase. Un idiota al servicio de un gobierno igualmente idiota se embarca en una aventura idiota y mata a muchas pobres personas que nada tienen que ver con su misión. Todas sus batallas están llenas de sonido y de algo parecido a la furia, porque la verdad que su cara representa tanto furia como una fuerte constipación con hemorroides incluídas.

Si hay alguna lección que aprender en esta película, sería la misma lección que se aprende de la vida. Es triste, pero se me viene a la cabeza la idea de no haber aprendido nada después de mirar Rambo, ninguna de las cuatro de la saga. Ni siquiera en la que ya está re viejo y cría serpientes en Tailandia. Puede ser que haya descubierto que ametralladoras de gran calibre + poca distancia al blanco = diversión, pero eso dificílmente sea una moraleja.

De toda esta tortuosa experiencia saco que no hay nada que aprender de la vida, que la misma no significa nada, y que Shakespeare es lo mismo que Rambo.

sábado, 26 de octubre de 2013

Duquesa de comedias sobre sueños perdidos, o algo así


Yeah, dos recomendaciones de comedias relativamente recientes: Hamlet 2 (2008) The Hammer (2007). Ambas comparten una temática similar, aunque la tratan de diferentes maneras. También es curioso que ambas empiecen con H. Aunque algunos dirán que The Hammer empieza con T, pero no cuenta porque no soy yo el que lo digo.

La primera es sobre un actor inglés retirado y sin talento (Steve Coogan, el director de Tropic Thunder dentro de la película) que sededica a dar clases de drama en una secundaria yanqui. Año tras año representa, con sus únicos dos alumnos, adaptaciones de películas taquilleras que son salvajemente atacadas por el crítico de teatro de la escuela (de sólo doce años). Amenazado por el inminente cierre de su clase, decide poner en escena una creación suya, Hamlet 2, continuación musical de la tragedia de Shakespeare. No hace falta agregar nada más sobre la trama para imaginarse el delirio en el que se transforma la película. Se puede agregar, sin embargo, el título de alguna canción del musical, como Rock me sexy JesusGay as the day is long o Raped in the face.

The Hammer cuenta la historia de Jerry Ferro (Adam Carolla, uno de los conductores de The Man Show), un carpintero que no hace mucho de su vida (como diría Chris Rock, a low expectation motherfucker) pero que tiene otra oportunidad de alcanzar la gloria como boxeador, veinte años después de su última pelea. Lo curioso del caso es que esta película fue dirigida por el director de Legally Blonde 2, Charles Herman-Wurmfeld, y aún así es muy graciosa, con personajes simples y divertidos. Casi la hago parecer mala, pero veanla, y después hablen.

Esto ha sido todo por hoy, amiguitos.

sábado, 19 de octubre de 2013

La verdad de la milanesa (cinematográfica)

O sea, un día te levantás, y te bajás de la red Milk (2008), un documental que te cuenta todo todo todo acerca del proceso de obtención, pasteurización y envasado de la leche. Grande es tu sorpresa y también tu desengaño cuando descubrís que Milk no es un documental sobre el proceso de obtención, pasteurización y envasado de la leche (explicado de forma muy práctica en esta canción), sino que resulta ser una especie de biografía de un político un tanto afrancesado.

¿Quién es el culpable de semejante estafa? ¿A quién hay que reclamarle por esta crueldad? A los hijos de una gran puta que le ponen títulos a las películas haciendo creer una cosa y después termina siento otra totalmente opuesta. A ellos. También, de paso, se puede hacer algún que otro pase de factura a los malnacidos que traducen los títulos al castellano, aunque siempre estando agradecidos de no vivir en España y tener que ir a ver Dos Polis En Aprietos, que suena como para acabar con la propia existencia de inmediato.

Como acá, en Rueda de Ginebranos encanta advertir a los pobres cinéfilos para que no caigan en semejantes emboscadas, proponemos una breve Lista De Películas Que Dicen Ser Una Cosa y Terminan Siendo Otra Totalmente Distinta. A saber:

Jumper (2008)
¿Qué esperamos ver? La continuación de El Smoking, sólo que en vez de Jackie Chan utilizando un traje que le da habilidades re locas, hay una colegiala medio atorrantona que usa un jumper que le da habilidades re locas.
¿Qué vemos? La peor película del mundo. Y cero jumpers.

Before The Devil Knows You're Dead (2007)
¿Qué esperamos ver? Una película de terror con el mejor actor gordo del mundo. PSH es un sacerdote con muchas dudas de fe. Se muere, se va al infierno por hereje o algo así. Ya en el infierno descubre que hay una manera de regresar a la tierra, pero debe apurarse porque si el Diablo se da cuenta de que está muerto cagó fuego. O sea, lo normal.
¿Qué vemos? Al mejor actor gordo del mundo haciendo de forro durante las dos o treinta horas que dura la película. Lo bueno que tiene es Marisa Tomei, aunque eso no tiene nada que ver con el título.

La Vida es Bella (1997)
¿Qué esperamos ver? Una cinta que nos demuestre definitivamente y sin lugar a dudas que vale la pena vivir esta cadena de horrores que llamamos "la vida".
¿Qué vemos? La prueba última e irrefutable de que la vida es una porquería, y si creemos que es bella es porque algo nos falla adentro. O sea, todo muy lindo con lo de los tanques y el final "feliz", pero ¿alguien pensó en los traumas que va a tener ese pobre niño cuando sepa la verdad? Yo sí, y mi veredicto es que va a tener muchos.

007 Quantum of Solace (2008)
¿Qué esperamos ver? Ni la más puta idea. ¿Adónde quedaron los hermosos días en los que a las películas con nombres raros les ponían, por ejemplo El Agente Secreto Más Loco Del Mundo?
¿Qué vemos? Otra de James Bond, lo que es una decepción para todos los que queríamos ver las aventuras de un espía al que le sale todo mal por perseguir chicas voluptuosas. O sea, como cualquiera de las de Bond sólo que actuada por Porcel.

A Clockwork Orange (1971)
¿Qué esperamos ver? Ciencia ficción que muestra el resultado de la cruza entre mecanismos de relojería y frutas cítricas, acompañado del toque magistral de Stanley Kubrick.
¿Qué vemos? Jóvenes drogones y violines. No está mal tampoco, pero podrían haber avisado.

Bueno, hay más, pero hoy por primera vez en el año me agarró insomnio inverso (cuando te despertás a horas extrañas y ya no te podés volver a dormir) y descansé tres horitas y me merezco una siestita. Ah, lo del sueño también sirve para excusar la calidad de lo escrito.  Eso.

sábado, 12 de octubre de 2013

Midnight Cowboy (1969)

Con: Jon Voight y Dustin Hoffman.

Dirigida por: John Schlesinger.

Único film con la clasificación X en ganar el Oscar en la categoría principal.

El papá de Angelina Jolie, a pesar de ser un neoyorquino de pura cepa, pinta a un ingenuo texano bien pueblerino al cual no le llega demasiada agua al tanque  y que se cree de verdad un vaquero, pero que viaja a New York con el único fin de ejercer de gigoló y voltearse señoras paquetas de arriba para abajo utilizando como anzuelo la estúpida excusa de preguntar adónde queda la Estatua de la Libertad (escena parodiada exquisitamente por Sacha Baron Cohen en Borat).

A sólo dos años de saltar a la fama mundial con The Graduate (1967), Hoffman nos regala al rengo más roñoso, punga y miserable del que hayamos sido testigos en la pantalla. Es decir, el tipo podría haberse quedado a dormir en los laureles y exprimir al máximo el mismo papel, pero en cambio decidió dar vida a este mugriento estafador que no tiene literalmente donde caerse muerto. Creo que eso es muy meritorio. Me pasa lo mismo con De Niro, me parece algo admirable que puedan hacer personajes tan disímiles y en tan poco tiempo entre película y película. Después de todo, eso define a los buenos actores.

Tiene muchas grandes escenas, pero hay una, sólo una que es casi imperceptible pero que me pareció perfectamente ejecutada: en un determinado momento, el rengo le tiene que robar el papel de un pagaré perteneciente a una "casa de escorts" a un tipo con guita. Entonces le dice que tiene algo en el hombro, cuando el tipo se da vuelta para mirar se lo manotea del bolsillo con un movimiento muy gracioso y después le pide una moneda para la birra, al mismo tiempo que el tipo se sube a un taxi. Como le dice que no, le pega una patada al auto y lo putea a los cuatro vientos en italiano. Todo eso sucede en un par de segundos y en una única toma sin cortes. Quizás lo conté para la mierda, pero les pido que vean atentamente esta escena pelotuda pero tan bien filmada y dirigida. Eso es cine puro.

Para ir redondeando un poco, hay que decir que resulta increíble la química entre estos dos monstruos que nos hacen cagar de risa (la fantasía de Rico en Miami) y emocionar varias veces en este claro exponente del cine medio psicodélico de finales de los sesenta. Le aseguro que la canción Everybody's Talkin'  se le va a quedar pegada un par de días seguidos. No se preocupe, después se le pasa y sino, consulte a algún profesional.

Imprescindible film para tener en su repisa y ver cada tanto. Nos vemos esta noche, si alguno de ustedes va a ver a Dolina al Le Parc.

sábado, 5 de octubre de 2013

Actualizame que me gusta

Hola, ¿cómo les va? A mí también. Sí, una cagada, pero así es la vida. No, bueno, no para tanto no, je, je. Ahhh, claro, bueno para vos sí. No, nunca me pasó. ¿Y es tan malo como dicen? Ah, ya veo. No, no, espero que no. Bueno, suerte con eso.

Claro está que no tengo nada importante para decir, así que: empezó la temporada de estrenos y volvieron las series, por si alguien está perdido o es demasiado pajero como para fijarse. Nuevos capítulos de HomelandBoardwalk Empire, American Horror Story, HIMYM, Modern Family y The Big Bang Theory (que, mal que me pese, está cada vez más aburrida y predecible).

Como si todo eso no fuera suficiente como para saturarse de series, también hay nuevas. He visto los episodios piloto de The Blacklist, Agents of SHIELD y Hostages. Todas muy chotas, a excepción quizás de la primera pero porque es un choreo descarado a The Silence of the Lambs, aunque sin una pizca de onda y la salva el crack de James Spader.

En el cine ni idea de qué películas hay, pero está carísimo así que me la suda olímpicamente. Y me la seguirá sudando por los siglos de los siglos hasta que bajen los precios o me regalen un 2x1.

Ilustro esta entrada con una foto de Cobie 'Robin' Smulders, porque es mi blog y hago lo que quiero.

Tírense a un pozo.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cop Land (1997)


Con: Sylvester Stallone, Ray Liotta, Harvey Keitel, Robert Patrick, Michael Rapaport, Peter Berg, Annabella Sciorra, Noah Emmerich, Frank Vincent, Eddie Falco y la nefasta colaboración de Robert De Niro. 

Dirigida por: James Mangold.

Les voy a contar lo que pasó acá: a Mangold se le ocurrió agarrar a casi todos los actores que auspiciaban de mafiosos o familiares de éstos en las películas de Scorsese (y que posteriormente salieron en The Sopranos) para convertirlos en policías y familiares de éstos. Y le salió como el culo.

Vamos por parte, dijo Jack El Destripador. A nuestro amigo Sly le tocó dar vida al idiota del pueblo, al pelotudo del barrio, al bueno para nada, etc. Lo que pasa es que este vecindario de New Jersey es bastante humilde, ya que el estúpido de la cuadra también resulta ser el sheriff a cargo. Y sí, se pueden imaginar que la seguridad del lugar no es la mejor.

Así que Sly (que aumentó 20 kg para este papel) se encarga de hablar con la boca torcida, impartir multas de tránsito, devolver peluches a madres de infantes (sino me cree, alquílela) y demás sandeces, mientras dos policías corruptos de mayor jerarquía encarnados pésimamente por Harvey Keitel y el T-1000 con bigote hacen todo lo ilegal que les viene en gana y se le cagan de risa en la cara al pobre de Sly.

En un momento dado encuentran a un negro perteneciente a un cartel de droga muy importante y, por lo tanto, deben llamar al que sea el detective más poronga de la Gran Manzana para interrogarlo con fiereza y sacarle algún nombre, dirección o los números de la quiniela. Y ahí mismo aparece en escena Roberto De Niro interpretando a un jefe de asuntos internos de New York (notablemente compuesto durante el viaje en taxi que lo llevó a la filmación de este pedorro film)  portando un bigotito ridículo y un traje que le queda visiblemente chico. Y le dice al negro que hable o lo hace mierda y el negro parla y nosotros nos quedamos estupefactos ante tan malas actuaciones provenientes de todo este ensamble de grandes nombres.

Sorprendentemente, el viejo Sly es el único que sale bien parado de esta fantochada, ya que abandona por un rato su lugar común. A todos los demás debería darles mucha pero mucha verguenza.

Sí, felicítenme por haberme fumado un bodrio de hace dieciséis años, bien por mí. Le pongo 1 asteroide a la escena cuando le vuelan la oreja de un tiro, luego los mata a todos y después dice: 'I can't hear you, Ray' que me sacó una risotada por lo estúpido de la catchphrase.

Es preferible mirar un partido de golf entre un caracol y un bicho bolita antes que esto.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Composición, tema: La sitcom

No, mentira. Para hacer una composición hay que pensar y eso no se me da con mucha facilidad. Así que voy a echar mano a un lugar común de este blog, el querido y nunca bien ponderado ránking.

Existe un error fundamental que es necesario erradicar: las sitcom (comedias de situación) pertenecen a EEUU, y sólo ahí pueden funcionar. Esto está mal por varias cuestiones, la primera, porque origina un prejuicio estúpido contra las sitcoms por ser norteamericanas, y la segunda porque salvo contadas excepciones (se me ocurren tres) las sitcoms gringas dejan bastante que desear.

Aunque pensándolo bien, quizá todo el género deja mucho que desear, y lo que lo salvan son esas dos o tres (o por lo menos cinco) series que realmente valen la pena. Pero le dejo esas cavilaciones a gente más preparada que yo, o menos preparada pero con ganas de hablar sin saber.


Sobre el destino de este género en la Argentina no tengo mucho que decir. Se hicieron pruebas y, para mi gusto, ambas fallaron miserablemente. La Niñera porque había sido demasiado vista en su forma original, y medio como que perdía la gracia, y Casados Con Hijos porque, en la versión original, es el pedazo de televisión más ultrayanqui que vi en mi vida, y se hace imposible de traducir, aún con Francella, a quien le va mejor en papeles de picarón que de perdedor compulsivo. Igual a mucha gente le encanta, no sé bien por qué.


También es necesario, antes de largarnos a esta cuestión de meter cosas en listas, aclarar que es lo que hace que una sitcom sea mejor que otra. Tengo tres parámetros, aunque alcanzaría con dos, pero todo viene de a tres, siempre, como todos bien saben. El primero es el origen de la serie. Si no es una idea original, o sea, si es un spin-off (derivada de otra serie), los resultados son catastróficos. Sólo se me ocurre Joey (2005), por ahora, pero seguro hay más. Creo que las sitcoms locales entran en esa categoría también. Segundo, el elenco. Por más original e ingenioso que sea el guión, con un reparto de papanatas nunca nada va a funcionar. De hecho, es más posible que una serie con un elenco adecuado pero sin guión dure más que una en donde se de el caso contrario. Tercero, la complejidad del guión. Mientras más complicadas sean las situaciones que se dan capítulo a capítulo, mientras más se entrecrucen, mientras más rico sea el universo detrás de la serie, mejor va a ser esta.


Bueno, pasemos a la lista que si no esto queda muy largo. Con ustedes, el Top 5 de las mejores sitcoms que vi o recuerdo haber visto (convengamos que el orden es casi anecdótico, todas son jodidamente geniales):

5- Arrested Development (2003-2006/2013)


¿De qué trata che? Una familia queda al borde de la miseria cuando el padre el apresado por diversos crímenes de índole económica.
Uh parece una bosta, ¿por qué tengo que verla? Porque es la expresión más acabada del humor absurdo norteamericano. Ah, claro, con eso no te alcanza. Bueno, a saber: tiene un gigantesco elenco, compuesto casi exclusivamente por actores muy graciosos y situaciones que constantemente bordean lo ridículo, y a veces lo sobrepasan.
¿Qué es lo mejor que tiene? Posiblemente sea la actuación de David Cross como el obviamente gay Dr. Tobías Fünke (Analrapist). Un don sobrenatural para que sus palabras adquieran doble sentido lo hace aún más gracioso, y también hay cuestiones que uno no puede pensar que sean accidentes, como cuando compra el boliche portuario-homosexual Queen Mary y se le ocurre agregarle "Tobias is" al cartel de neón.

4- The Big Bang Theory (2008- Presente)

¿De qué se trata che? Sitcom de nerds como IT Crowd, pero acá en vez de ser tres son cinco, así que supongo que esta gana. No sé qué gana, un premio imaginario. La Copa de las Confederaciones gana, ¿ok? Bueno, callate y seguí leyendo. Leonard, un científico joven y bastante pelotudo, se enamora de su vecina de enfrente, Penny. Después medio como que se desenamora, pero no es el punto, el punto es que él, ella y otros tres científicos (RajHoward y Sheldon, que es un enfermito) hacen cosas graciosas. Dios, estoy agotado de intentar vender series. La pasan todo el tiempo por Warnerveanla, está buena, en serio les digo. 

3- How I Met Your Mother (2005-2014)
¿De qué se trata che? Un padre le relata a sus hijos todo lo que pasó hasta el momento en que conoció a su madre, o sea, las aventuras de cinco neoyorkinos jóvenes que rondan los 30 años.
Parece Friends sin Phoebe, ¿por qué tengo que verla? Porque los guiones son tremendos, tremendos tremendos. A la familiaridad que toda serie sobre un grupo de amigos tiene, le agregan un toque adulto, o directamente zafado. Los personajes son tremendamente entrañables, y el universo de la serie crece constantemente llegando a picos hilarantes, como el Slapsgiving, o cuando Barney asegura que esa noche se va a levantar una lesbiana.
¿Qué es lo mejor que tiene? La química de los personajes. Ted el chico bueno, Robin la chica buena pero resulta que es medio promiscua, Barney, el gamero y la pareja de casados. Todo se da muy bien desde el comienzo, y mejora con el paso del tiempo, porque ninguno de los personajes se queda encasillado definitivamente, como pasa en otras series por el estilo (cofcof-Friends-cofcof).














2- Spaced (1999-2001)
¿De qué se trata che?
 De tres perdedores ingleses a los que nunca les pasa nada interesante, en apariencia.
Uh parece una bosta, ¿por qué tengo que verla? Simon Pegg, Nick Frost, humor inglés, parodias a Star Wars, Pelotón, Jurasic Park y quién sabe a cuántas cosas más. La capacidad de esta serie para el absurdo es sólo equiparable a la de Monty Python. Basta agregar que la pareja de actores luego llevaría al cine (uno como escritor y actor, el otro como actor) Shaun Of The Dead (2004). Escribo poco de esta serie porque hay que verla. Aparte son pocos capítulos, 14, y se ven demasiado rápido para mi gusto.
¿Qué es lo mejor que tiene? Los personajes secundario, por decir algo. Un artista conceptual, un repartidor de diarios adicto al éxtasis y muchos muchos más. Delirantes pero no por eso menos complejos e importantes.

1- Seinfeld (1989-1998)
Uh, que sorpresa, me mato leyendo como un tarado para que recomendés Seinfeld al final. Matate. (No escribo nada más porque no hace falta recomendar Seinfeld, hay que verla y llorar cada vez 
que uno los ve en la celda esa).