Debería haber escrito un post el sábado pasado. Varias son las razones por las cuales eso no pasó, a saber: mi inhibición natural a escribir y mi pseudo o insuficiente habilidad para dicha tarea o quizás la pérdida del orden gramatical, consecuencia de un vocabulario ya desértico. O tal vez mi pelotudez galopante y la saturación de tiempo debido al estudio de ciertas materias para las mesas finales. Usted elija la opción que quiera.
Bueno, a lo que veníamos. Con una carrera que abarca más de cinco décadas, su voz carrasposa y esas enormes bolsas debajo de los ojos de mirada melancólica, el viejo Philip es un actorazo que siempre garpa cuando participa en alguna película. Empezó de abajo y ha hecho de todo, desde comedias boludas, dramas pesadísimos, thrillers psicológicos e incluso participaciones en varias sitcoms noventosas y más recientes también.
Generalmente, sus personajes son antagonistas y figuras de autoridad (políticos, empresarios, jueces, etc) que tienen menos onda que pelo de japonés. Todo lo contrario a, según él mismo, su personalidad de viejo jodón con un gran sentido del humor.
Fue uno de los primeros actores en representar a Nixon, primero en una obra de teatro y luego en la extraña adaptación al cine de la misma, por parte de Robert Altman. Vale decir que es frecuente colaborador del gran director Paul Thomas Anderson, quien le dio su primer gran protagónico en un cortometraje hecho con dos mangos que se transformó en su ópera prima y, por lo general, le arma magníficos papeles hechos a su medida actoral.
Quizás muchos lo recuerden como el "Detective de biblioteca" Joe Bookman en Seinfeld. Un papel por el cual salió únicamente veinte minutos en pantalla pero que le valió fama mundial y hasta el día de hoy es reconocido por esa participación en la célebre sitcom. Últimamente tuvo un divertido rol recurrente como el hosco vecino de los Dunphy en Modern Family.
Momento cinematográfico por el cual lo recordaré siempre: La escena final de Hard Eight (1996). Si alguno de ustedes conoce una mejor manera de pintar de pies a cabeza a un personaje con un acto tan simple como correrse una manga del saco para cubrir una mancha de sangre, que me la cuente. Y que me busque en Segurola y Habana, 4310, 7mo piso y vamos a ver si me dura treinta segundos.
sábado, 23 de noviembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
Mumblecore, o cómo hacer películas con el vuelto de los mandados
No estoy muy seguro sobre cómo describir este subgénero cinematográfico por dos razones. La primera es que sólo he visto tres películas pertenecientes a dicha corriente y la segunda es que sólo me acuerdo de las dos últimas. Lo peor es que creo que la que no recuerdo me había gustado, pero todos dicen que es malísima. En IMDb tiene un quizás poco menos que mediocre 6.3, por lo que podría ser tanto buena como mala. Además, las tres fueron escritas, producidas y dirigidas por los mismos delincuentes: Jay y Mark Duplass.
Y no, no son parientes de Nancy, la jermu de Echarri, jejeje (a veces, cuando hago estos chistes me doy cuenta de que me merezco algunas cosas que me pasan) sino que son dos actores, escritores y directores de cine independiente que siempre trabajan juntos y tocan fibras muy particulares en sus guiones. La cuestión es que su cine se caracteriza por unos elementos muy puntuales: bajo presupuesto, actores amateurs (aunque también usan actores más 'comerciales'), diálogos muy naturalistas e improvisaciones y tramas que se agarran de la baranda de lo absurdo con mucha facilidad y humor.
Uno se da cuenta al toque del contenido autobiográfico de sus films, en los cuales siempre aparecen dos hermanos, uno de los cuales está casado pero se lleva para el tujes con la mujer y el otro es un muchacho bastante pelotudo que aún vive con su madre y se rasca a cuatro manos.
Sus historias parten de un disparador muy simple, casi trillado, que a medida que transcurre la historia va creciendo y los personajes desarrolándose hasta un punto en el que uno se pregunta ¿no podría estar viendo otra cosa?
Cyrus (2010): Esta la vi hace bocha, pero me acuerdo que el personaje de Jonah Hill era un chabón re bipolar, esquizo o algo así que le hacía la vida imposible a John C. Reilly (que, dicho sea de paso aparecía en la primer escena acogotándose la gallina). Marisa Tomei es una MILF con todas las letras y eso es todo lo que puedo decir al respecto.
Jeff, Who Lives At Home (2011): De las tres opciones, quizás sea la más accesible y también la que más me gustó. Probablemente una cosa es consecuencia de la otra, no importa. Dos hermanos bastante boludones (la parte más autorreferencial de estos directores) se encuentran después de mucho tiempo distanciados, pero casi de casualidad, ya que uno de ellos es incapaz de hacer algo tan elemental como comprar pegamento y terminan envueltos en situaciones impensadas que les cambian la vida, les cambian.
The Do-Deca-Pentathlon (2012): Filmada en 2008, es el film que refleja con mayor claridad este estilo y nos pinta una ridícula competencia infantil entre dos hermanos muy boludones (¿esto no lo ví antes?) que se encuentran en el cumpleaños de uno de ellos y deciden reavivar dicho desafío. Se trata de una serie de condiciones que estipulan que quien cumpla la mayor cantidad sobre los 25 ítems de la lista, sería declarado oficialmente el mejor hermano del mundo. Así como la conté parece una mierda, y tal vez lo sea, pero le propongo verla citando a la filósofa Jelinek: "Lo dejo a tu criterio".
En conclusión, se trata principalmente de un estilo bastante pedorro pero que trata de dejar un mensaje, por más infantil parezca. No pagaría una entrada para ver esto en una sala de cine ni en pedo, pero que es una opción viable para enganchar en el cable en esos días cuando uno no tiene ganas de clavarse un tanque hollywoodense o fumarse algún bodrio europeo, o se acabaron los estrenos copados. Qué sé yo.
Y no, no son parientes de Nancy, la jermu de Echarri, jejeje (a veces, cuando hago estos chistes me doy cuenta de que me merezco algunas cosas que me pasan) sino que son dos actores, escritores y directores de cine independiente que siempre trabajan juntos y tocan fibras muy particulares en sus guiones. La cuestión es que su cine se caracteriza por unos elementos muy puntuales: bajo presupuesto, actores amateurs (aunque también usan actores más 'comerciales'), diálogos muy naturalistas e improvisaciones y tramas que se agarran de la baranda de lo absurdo con mucha facilidad y humor.
Uno se da cuenta al toque del contenido autobiográfico de sus films, en los cuales siempre aparecen dos hermanos, uno de los cuales está casado pero se lleva para el tujes con la mujer y el otro es un muchacho bastante pelotudo que aún vive con su madre y se rasca a cuatro manos.
Sus historias parten de un disparador muy simple, casi trillado, que a medida que transcurre la historia va creciendo y los personajes desarrolándose hasta un punto en el que uno se pregunta ¿no podría estar viendo otra cosa?
Cyrus (2010): Esta la vi hace bocha, pero me acuerdo que el personaje de Jonah Hill era un chabón re bipolar, esquizo o algo así que le hacía la vida imposible a John C. Reilly (que, dicho sea de paso aparecía en la primer escena acogotándose la gallina). Marisa Tomei es una MILF con todas las letras y eso es todo lo que puedo decir al respecto.
Jeff, Who Lives At Home (2011): De las tres opciones, quizás sea la más accesible y también la que más me gustó. Probablemente una cosa es consecuencia de la otra, no importa. Dos hermanos bastante boludones (la parte más autorreferencial de estos directores) se encuentran después de mucho tiempo distanciados, pero casi de casualidad, ya que uno de ellos es incapaz de hacer algo tan elemental como comprar pegamento y terminan envueltos en situaciones impensadas que les cambian la vida, les cambian.
The Do-Deca-Pentathlon (2012): Filmada en 2008, es el film que refleja con mayor claridad este estilo y nos pinta una ridícula competencia infantil entre dos hermanos muy boludones (¿esto no lo ví antes?) que se encuentran en el cumpleaños de uno de ellos y deciden reavivar dicho desafío. Se trata de una serie de condiciones que estipulan que quien cumpla la mayor cantidad sobre los 25 ítems de la lista, sería declarado oficialmente el mejor hermano del mundo. Así como la conté parece una mierda, y tal vez lo sea, pero le propongo verla citando a la filósofa Jelinek: "Lo dejo a tu criterio".
En conclusión, se trata principalmente de un estilo bastante pedorro pero que trata de dejar un mensaje, por más infantil parezca. No pagaría una entrada para ver esto en una sala de cine ni en pedo, pero que es una opción viable para enganchar en el cable en esos días cuando uno no tiene ganas de clavarse un tanque hollywoodense o fumarse algún bodrio europeo, o se acabaron los estrenos copados. Qué sé yo.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Volveré y seré facturas
Vamos a morir, todos, y seremos zombies en una película de Romero. Ya no vamos a poder usar el joystick inalámbrico, correr el colectivo o comprar facturas en Dünken (son las tres únicas actividades universales que se me ocurren). Las personas que querían morir mirando alguna película en el cine van a ver su sueño truncado, porque en cualquier momento prohíben todo eso. Por suerte yo desde chiquito quiero ser como el Unabomber y nada me va a impedir cumplir con esa fantasía.
¿Qué hacer, entonces, en este tiempo aciago, para pasar el rato? Observar qué es lo que el cine nos enseña cerca de la muerte y de la vida, claro está. El cine, ese universo aparte, puede bien ser resumido a unas pocas obras particulares que hablan de temas generales. Ahora que todo se acaba, ¿qué aprendimos acerca de la vida mirando cine? En la entrega de hoy, posiblemente la única, Rambo.
Si hay alguna lección que aprender en esta película, sería la misma lección que se aprende de la vida. Es triste, pero se me viene a la cabeza la idea de no haber aprendido nada después de mirar Rambo, ninguna de las cuatro de la saga. Ni siquiera en la que ya está re viejo y cría serpientes en Tailandia. Puede ser que haya descubierto que ametralladoras de gran calibre + poca distancia al blanco = diversión, pero eso dificílmente sea una moraleja.
De toda esta tortuosa experiencia saco que no hay nada que aprender de la vida, que la misma no significa nada, y que Shakespeare es lo mismo que Rambo.
¿Qué hacer, entonces, en este tiempo aciago, para pasar el rato? Observar qué es lo que el cine nos enseña cerca de la muerte y de la vida, claro está. El cine, ese universo aparte, puede bien ser resumido a unas pocas obras particulares que hablan de temas generales. Ahora que todo se acaba, ¿qué aprendimos acerca de la vida mirando cine? En la entrega de hoy, posiblemente la única, Rambo.
- Por qué Rambo nos revela el sentido de la vida
Ya lo escribió Shakespeare en Macbeth: '-La vida [...] es un cuento contado por un idiota, lleno de sonido y de furia, que no significa nada.-' Cualquiera que haya visto Rambo se da cuenta de que no hay película que represente de manera más acabada esa frase. Un idiota al servicio de un gobierno igualmente idiota se embarca en una aventura idiota y mata a muchas pobres personas que nada tienen que ver con su misión. Todas sus batallas están llenas de sonido y de algo parecido a la furia, porque la verdad que su cara representa tanto furia como una fuerte constipación con hemorroides incluídas.
De toda esta tortuosa experiencia saco que no hay nada que aprender de la vida, que la misma no significa nada, y que Shakespeare es lo mismo que Rambo.
sábado, 26 de octubre de 2013
Duquesa de comedias sobre sueños perdidos, o algo así

Yeah, dos recomendaciones de comedias relativamente recientes: Hamlet 2 (2008) y The Hammer (2007). Ambas comparten una temática similar, aunque la tratan de diferentes maneras. También es curioso que ambas empiecen con H. Aunque algunos dirán que The Hammer empieza con T, pero no cuenta porque no soy yo el que lo digo.
La primera es sobre un actor inglés retirado y sin talento (Steve Coogan, el director de Tropic Thunder dentro de la película) que sededica a dar clases de drama en una secundaria yanqui. Año tras año representa, con sus únicos dos alumnos, adaptaciones de películas taquilleras que son salvajemente atacadas por el crítico de teatro de la escuela (de sólo doce años). Amenazado por el inminente cierre de su clase, decide poner en escena una creación suya, Hamlet 2, continuación musical de la tragedia de Shakespeare. No hace falta agregar nada más sobre la trama para imaginarse el delirio en el que se transforma la película. Se puede agregar, sin embargo, el título de alguna canción del musical, como Rock me sexy Jesus, Gay as the day is long o Raped in the face.
The Hammer cuenta la historia de Jerry Ferro (Adam Carolla, uno de los conductores de The Man Show), un carpintero que no hace mucho de su vida (como diría Chris Rock, a low expectation motherfucker) pero que tiene otra oportunidad de alcanzar la gloria como boxeador, veinte años después de su última pelea. Lo curioso del caso es que esta película fue dirigida por el director de Legally Blonde 2, Charles Herman-Wurmfeld, y aún así es muy graciosa, con personajes simples y divertidos. Casi la hago parecer mala, pero veanla, y después hablen.
Esto ha sido todo por hoy, amiguitos.
sábado, 19 de octubre de 2013
La verdad de la milanesa (cinematográfica)
O sea, un día te levantás, y te bajás de la red Milk (2008), un documental que te cuenta todo todo todo acerca del proceso de obtención, pasteurización y envasado de la leche. Grande es tu sorpresa y también tu desengaño cuando descubrís que Milk no es un documental sobre el proceso de obtención, pasteurización y envasado de la leche (explicado de forma muy práctica en esta canción), sino que resulta ser una especie de biografía de un político un tanto afrancesado.
¿Quién es el culpable de semejante estafa? ¿A quién hay que reclamarle por esta crueldad? A los hijos de una gran puta que le ponen títulos a las películas haciendo creer una cosa y después termina siento otra totalmente opuesta. A ellos. También, de paso, se puede hacer algún que otro pase de factura a los malnacidos que traducen los títulos al castellano, aunque siempre estando agradecidos de no vivir en España y tener que ir a ver Dos Polis En Aprietos, que suena como para acabar con la propia existencia de inmediato.
Como acá, en Rueda de Ginebra, nos encanta advertir a los pobres cinéfilos para que no caigan en semejantes emboscadas, proponemos una breve Lista De Películas Que Dicen Ser Una Cosa y Terminan Siendo Otra Totalmente Distinta. A saber:
Jumper (2008)
¿Qué esperamos ver? La continuación de El Smoking, sólo que en vez de Jackie Chan utilizando un traje que le da habilidades re locas, hay una colegiala medio atorrantona que usa un jumper que le da habilidades re locas.
¿Qué vemos? La peor película del mundo. Y cero jumpers.
Before The Devil Knows You're Dead (2007)
¿Qué esperamos ver? Una película de terror con el mejor actor gordo del mundo. PSH es un sacerdote con muchas dudas de fe. Se muere, se va al infierno por hereje o algo así. Ya en el infierno descubre que hay una manera de regresar a la tierra, pero debe apurarse porque si el Diablo se da cuenta de que está muerto cagó fuego. O sea, lo normal.
¿Qué vemos? Al mejor actor gordo del mundo haciendo de forro durante las dos o treinta horas que dura la película. Lo bueno que tiene es Marisa Tomei, aunque eso no tiene nada que ver con el título.
La Vida es Bella (1997)
¿Qué esperamos ver? Una cinta que nos demuestre definitivamente y sin lugar a dudas que vale la pena vivir esta cadena de horrores que llamamos "la vida".
¿Qué vemos? La prueba última e irrefutable de que la vida es una porquería, y si creemos que es bella es porque algo nos falla adentro. O sea, todo muy lindo con lo de los tanques y el final "feliz", pero ¿alguien pensó en los traumas que va a tener ese pobre niño cuando sepa la verdad? Yo sí, y mi veredicto es que va a tener muchos.
007 Quantum of Solace (2008)
¿Qué esperamos ver? Ni la más puta idea. ¿Adónde quedaron los hermosos días en los que a las películas con nombres raros les ponían, por ejemplo El Agente Secreto Más Loco Del Mundo?
¿Qué vemos? Otra de James Bond, lo que es una decepción para todos los que queríamos ver las aventuras de un espía al que le sale todo mal por perseguir chicas voluptuosas. O sea, como cualquiera de las de Bond sólo que actuada por Porcel.
A Clockwork Orange (1971)
¿Qué esperamos ver? Ciencia ficción que muestra el resultado de la cruza entre mecanismos de relojería y frutas cítricas, acompañado del toque magistral de Stanley Kubrick.
¿Qué vemos? Jóvenes drogones y violines. No está mal tampoco, pero podrían haber avisado.
Bueno, hay más, pero hoy por primera vez en el año me agarró insomnio inverso (cuando te despertás a horas extrañas y ya no te podés volver a dormir) y descansé tres horitas y me merezco una siestita. Ah, lo del sueño también sirve para excusar la calidad de lo escrito. Eso.
¿Quién es el culpable de semejante estafa? ¿A quién hay que reclamarle por esta crueldad? A los hijos de una gran puta que le ponen títulos a las películas haciendo creer una cosa y después termina siento otra totalmente opuesta. A ellos. También, de paso, se puede hacer algún que otro pase de factura a los malnacidos que traducen los títulos al castellano, aunque siempre estando agradecidos de no vivir en España y tener que ir a ver Dos Polis En Aprietos, que suena como para acabar con la propia existencia de inmediato.
Como acá, en Rueda de Ginebra, nos encanta advertir a los pobres cinéfilos para que no caigan en semejantes emboscadas, proponemos una breve Lista De Películas Que Dicen Ser Una Cosa y Terminan Siendo Otra Totalmente Distinta. A saber:
Jumper (2008)
¿Qué esperamos ver? La continuación de El Smoking, sólo que en vez de Jackie Chan utilizando un traje que le da habilidades re locas, hay una colegiala medio atorrantona que usa un jumper que le da habilidades re locas.
¿Qué vemos? La peor película del mundo. Y cero jumpers.
Before The Devil Knows You're Dead (2007)
¿Qué esperamos ver? Una película de terror con el mejor actor gordo del mundo. PSH es un sacerdote con muchas dudas de fe. Se muere, se va al infierno por hereje o algo así. Ya en el infierno descubre que hay una manera de regresar a la tierra, pero debe apurarse porque si el Diablo se da cuenta de que está muerto cagó fuego. O sea, lo normal.
¿Qué vemos? Al mejor actor gordo del mundo haciendo de forro durante las dos o treinta horas que dura la película. Lo bueno que tiene es Marisa Tomei, aunque eso no tiene nada que ver con el título.
La Vida es Bella (1997)
¿Qué esperamos ver? Una cinta que nos demuestre definitivamente y sin lugar a dudas que vale la pena vivir esta cadena de horrores que llamamos "la vida".
¿Qué vemos? La prueba última e irrefutable de que la vida es una porquería, y si creemos que es bella es porque algo nos falla adentro. O sea, todo muy lindo con lo de los tanques y el final "feliz", pero ¿alguien pensó en los traumas que va a tener ese pobre niño cuando sepa la verdad? Yo sí, y mi veredicto es que va a tener muchos.
007 Quantum of Solace (2008)
¿Qué esperamos ver? Ni la más puta idea. ¿Adónde quedaron los hermosos días en los que a las películas con nombres raros les ponían, por ejemplo El Agente Secreto Más Loco Del Mundo?
¿Qué vemos? Otra de James Bond, lo que es una decepción para todos los que queríamos ver las aventuras de un espía al que le sale todo mal por perseguir chicas voluptuosas. O sea, como cualquiera de las de Bond sólo que actuada por Porcel.
A Clockwork Orange (1971)
¿Qué esperamos ver? Ciencia ficción que muestra el resultado de la cruza entre mecanismos de relojería y frutas cítricas, acompañado del toque magistral de Stanley Kubrick.
¿Qué vemos? Jóvenes drogones y violines. No está mal tampoco, pero podrían haber avisado.
Bueno, hay más, pero hoy por primera vez en el año me agarró insomnio inverso (cuando te despertás a horas extrañas y ya no te podés volver a dormir) y descansé tres horitas y me merezco una siestita. Ah, lo del sueño también sirve para excusar la calidad de lo escrito. Eso.
sábado, 12 de octubre de 2013
Midnight Cowboy (1969)
Con: Jon Voight y Dustin Hoffman.
Dirigida por: John Schlesinger.
Único film con la clasificación X en ganar el Oscar en la categoría principal.
El papá de Angelina Jolie, a pesar de ser un neoyorquino de pura cepa, pinta a un ingenuo texano bien pueblerino al cual no le llega demasiada agua al tanque y que se cree de verdad un vaquero, pero que viaja a New York con el único fin de ejercer de gigoló y voltearse señoras paquetas de arriba para abajo utilizando como anzuelo la estúpida excusa de preguntar adónde queda la Estatua de la Libertad (escena parodiada exquisitamente por Sacha Baron Cohen en Borat).
A sólo dos años de saltar a la fama mundial con The Graduate (1967), Hoffman nos regala al rengo más roñoso, punga y miserable del que hayamos sido testigos en la pantalla. Es decir, el tipo podría haberse quedado a dormir en los laureles y exprimir al máximo el mismo papel, pero en cambio decidió dar vida a este mugriento estafador que no tiene literalmente donde caerse muerto. Creo que eso es muy meritorio. Me pasa lo mismo con De Niro, me parece algo admirable que puedan hacer personajes tan disímiles y en tan poco tiempo entre película y película. Después de todo, eso define a los buenos actores.
Tiene muchas grandes escenas, pero hay una, sólo una que es casi imperceptible pero que me pareció perfectamente ejecutada: en un determinado momento, el rengo le tiene que robar el papel de un pagaré perteneciente a una "casa de escorts" a un tipo con guita. Entonces le dice que tiene algo en el hombro, cuando el tipo se da vuelta para mirar se lo manotea del bolsillo con un movimiento muy gracioso y después le pide una moneda para la birra, al mismo tiempo que el tipo se sube a un taxi. Como le dice que no, le pega una patada al auto y lo putea a los cuatro vientos en italiano. Todo eso sucede en un par de segundos y en una única toma sin cortes. Quizás lo conté para la mierda, pero les pido que vean atentamente esta escena pelotuda pero tan bien filmada y dirigida. Eso es cine puro.
Para ir redondeando un poco, hay que decir que resulta increíble la química entre estos dos monstruos que nos hacen cagar de risa (la fantasía de Rico en Miami) y emocionar varias veces en este claro exponente del cine medio psicodélico de finales de los sesenta. Le aseguro que la canción Everybody's Talkin' se le va a quedar pegada un par de días seguidos. No se preocupe, después se le pasa y sino, consulte a algún profesional.
Imprescindible film para tener en su repisa y ver cada tanto. Nos vemos esta noche, si alguno de ustedes va a ver a Dolina al Le Parc.
Dirigida por: John Schlesinger.
Único film con la clasificación X en ganar el Oscar en la categoría principal.
El papá de Angelina Jolie, a pesar de ser un neoyorquino de pura cepa, pinta a un ingenuo texano bien pueblerino al cual no le llega demasiada agua al tanque y que se cree de verdad un vaquero, pero que viaja a New York con el único fin de ejercer de gigoló y voltearse señoras paquetas de arriba para abajo utilizando como anzuelo la estúpida excusa de preguntar adónde queda la Estatua de la Libertad (escena parodiada exquisitamente por Sacha Baron Cohen en Borat).
A sólo dos años de saltar a la fama mundial con The Graduate (1967), Hoffman nos regala al rengo más roñoso, punga y miserable del que hayamos sido testigos en la pantalla. Es decir, el tipo podría haberse quedado a dormir en los laureles y exprimir al máximo el mismo papel, pero en cambio decidió dar vida a este mugriento estafador que no tiene literalmente donde caerse muerto. Creo que eso es muy meritorio. Me pasa lo mismo con De Niro, me parece algo admirable que puedan hacer personajes tan disímiles y en tan poco tiempo entre película y película. Después de todo, eso define a los buenos actores.
Tiene muchas grandes escenas, pero hay una, sólo una que es casi imperceptible pero que me pareció perfectamente ejecutada: en un determinado momento, el rengo le tiene que robar el papel de un pagaré perteneciente a una "casa de escorts" a un tipo con guita. Entonces le dice que tiene algo en el hombro, cuando el tipo se da vuelta para mirar se lo manotea del bolsillo con un movimiento muy gracioso y después le pide una moneda para la birra, al mismo tiempo que el tipo se sube a un taxi. Como le dice que no, le pega una patada al auto y lo putea a los cuatro vientos en italiano. Todo eso sucede en un par de segundos y en una única toma sin cortes. Quizás lo conté para la mierda, pero les pido que vean atentamente esta escena pelotuda pero tan bien filmada y dirigida. Eso es cine puro.
Para ir redondeando un poco, hay que decir que resulta increíble la química entre estos dos monstruos que nos hacen cagar de risa (la fantasía de Rico en Miami) y emocionar varias veces en este claro exponente del cine medio psicodélico de finales de los sesenta. Le aseguro que la canción Everybody's Talkin' se le va a quedar pegada un par de días seguidos. No se preocupe, después se le pasa y sino, consulte a algún profesional.
Imprescindible film para tener en su repisa y ver cada tanto. Nos vemos esta noche, si alguno de ustedes va a ver a Dolina al Le Parc.
sábado, 5 de octubre de 2013
Actualizame que me gusta
Hola, ¿cómo les va? A mí también. Sí, una cagada, pero así es la vida. No, bueno, no para tanto no, je, je. Ahhh, claro, bueno para vos sí. No, nunca me pasó. ¿Y es tan malo como dicen? Ah, ya veo. No, no, espero que no. Bueno, suerte con eso.
Claro está que no tengo nada importante para decir, así que: empezó la temporada de estrenos y volvieron las series, por si alguien está perdido o es demasiado pajero como para fijarse. Nuevos capítulos de Homeland, Boardwalk Empire, American Horror Story, HIMYM, Modern Family y The Big Bang Theory (que, mal que me pese, está cada vez más aburrida y predecible).
Como si todo eso no fuera suficiente como para saturarse de series, también hay nuevas. He visto los episodios piloto de The Blacklist, Agents of SHIELD y Hostages. Todas muy chotas, a excepción quizás de la primera pero porque es un choreo descarado a The Silence of the Lambs, aunque sin una pizca de onda y la salva el crack de James Spader.
En el cine ni idea de qué películas hay, pero está carísimo así que me la suda olímpicamente. Y me la seguirá sudando por los siglos de los siglos hasta que bajen los precios o me regalen un 2x1.
Ilustro esta entrada con una foto de Cobie 'Robin' Smulders, porque es mi blog y hago lo que quiero.
Tírense a un pozo.
Claro está que no tengo nada importante para decir, así que: empezó la temporada de estrenos y volvieron las series, por si alguien está perdido o es demasiado pajero como para fijarse. Nuevos capítulos de Homeland, Boardwalk Empire, American Horror Story, HIMYM, Modern Family y The Big Bang Theory (que, mal que me pese, está cada vez más aburrida y predecible).
Como si todo eso no fuera suficiente como para saturarse de series, también hay nuevas. He visto los episodios piloto de The Blacklist, Agents of SHIELD y Hostages. Todas muy chotas, a excepción quizás de la primera pero porque es un choreo descarado a The Silence of the Lambs, aunque sin una pizca de onda y la salva el crack de James Spader.
En el cine ni idea de qué películas hay, pero está carísimo así que me la suda olímpicamente. Y me la seguirá sudando por los siglos de los siglos hasta que bajen los precios o me regalen un 2x1.
Ilustro esta entrada con una foto de Cobie 'Robin' Smulders, porque es mi blog y hago lo que quiero.
Tírense a un pozo.
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